Traducciones curiosas en series, películas, videojuegos... (y demás productos audiovisuales)

Esta semana escribí en mi blog sobre este tema y me pareció bueno compartirlo con ustedes por acá también. Resulta que allá por la década del 90 así como en España la editorial Zinco distribuía cómics de DC (y creo que también de Marvel) en Sudamérica la editorial argentina Perfil tenía en su poder la licencia de DC Comics. Así es como la mayoría de los niños y adolescentes nos hacíamos mes a mes con historias de Batman, Superman y la Liga de la Justicia.

Las traducciones estaban a cargo de una misma persona que realizaba un trabajo bastante bueno, pero llegó un día nefasto en que la editorial decidió publicar las historias de Flash. En Argentina, en esa misma época, existía una revista con el mismo nombre que era básicamente un tabloide de chimentos (cotilleos) sobre la farándula local que lo publicaba la editorial rival de Perfil, editorial Sarmiento. Con el fin de evitar un pleito legal, “Flash” fue localizado en Sudamérica (por los cuatro años que duró la publicación del cómic) con el poco feliz nombre de “Flush Man”, lo que se imaginarán hizo las delicias de nosotros los adolescentes y de la prensa del cómic en general.

¿Por qué se decantaron por ese nombre? Algún funcionario de la gerencia de la editorial imaginó que Flash y Flush sonaban igual y que nadie iba a prestar atención al detalle de las vocales, cosa que obviamente no sucedió y eso se vio reflejado en las bajísimas ventas de la revista durante los primeros meses de publicación.

Lo peor de esta historia es que el traductor cargó con la culpa, y creo que aún lo hace, por algo que fue totalmente una decisión editorial en la que el pobre hombre no tuvo injerencia alguna.

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