¿Prefieres ir lento y seguro o te estresa ir lento?

Nunca me había hecho esta pregunta durante la carrera, sin embargo, tras 6 meses de práctica en empresa, empecé a cuestionar el ritmo de trabajo. Al principio, recuerdo ir muy lenta en los encargos. Me decían «es normal, no te preocupes». Luego cogí ritmo, y lo que es más importante, confianza. Sin embargo, parecía que para ellos no iba lo suficientemente rápida. Pero para mi, desde mi punto de vista, creo que iba lo bastante bien de tiempo con las entregas, ya que la mayor parte del tiempo se la dedicaba a asegurar la calidad de la traducción.

¿traducir lento o rápido?

La verdad, no me estresa ni una cosa, ni la otra, porque aunque sí que es verdad que llevar un buen ritmo es importante, para mi prima la calidad del resultado final. Me estresa más el pensar no hacer bien mi trabajo por querer ir con prisas.

¿Qué pensáis? ¿Qué es mejor: la calidad o la rápidez?

Atentamente,

Lara

¡Hola, Lara!

Muy interesante tu pregunta. Yo, desde luego, me centraría en la calidad, pero claramente. Lo malo de trabajar en una empresa es que, obviamente, cuanto más produzcas, mejor para ellos, y a veces se basan más en números que en la calidad. La norma es hacer unas 2500 palabras de calidad listas para entregar al día, pero eso es muy variable dependiendo de la empresa y del sector. Si es tu especialidad, puedes ir mucho más rápido porque ya tienes experiencia y confianza, pero si no, es normal ir muy lento. También ya depende de la complejidad del proyecto y de su extensión: a veces he tenido proyectos de 20.000 palabras donde al principio he ido muy lento, pero luego la media ha sido más de 2500 palabras al día porque a mitad del proyecto ya estaba mucho más seguro de todo y sabía más del tema. Hay días que hecho entre 4000 y 5000 palabras que no había que revisar mucho, pero porque era todo muuuy sencillo. En cambio, ha habido días donde he hecho 2000 palabras y sufriendo…

Si más adelante te haces traductora autónoma, lo bueno es que tú misma serás la que administre el tiempo y podrás dedicar más o menos tiempo a tu trabajo según sea necesario. Un consejo: nunca olvides que no se trata de «traducir palabras como churros» ahora que estás empezando, porque más adelante eso sí que puede ser un problema. Por tanto, yo me quedo con la calidad siempre antes que la cantidad. Aunque algunas empresas no piensen lo mismo. :slightly_smiling_face:

Un saludo,

Pablo